La paternidad II: ¿Qué es ser padre?

La paternidad 2

En nuestro tema anterior, hablamos del significado de la masculinidad, o sea, de lo que realmente significa ser varón. Entendiendo pues, lo que significa ser hombre, se puede entender mucho mejor lo que se espera de un hombre en su papel como padre.

El papel de padre en nuestra sociedad está tan devaluado como el concepto de ser hombre. Podríamos decir que la imagen actual del padre en muchísimos hogares es la siguiente:

Papá es alguien que grita, que casi nunca está en casa y cuando está, habitualmente se relaciona con enojos y gritos, alguien que no sabe ser amigo de la familia, que los domingos ve el fútbol y que da dinero.

Es una penosa realidad la imagen que en muchas familias se tiene del padre. Evidentemente esta imagen dista mucho de la verdadera paternidad.

En países como México, donde el machismo ha distorsionado totalmente la esencia del verdadero carácter masculino, los verdaderos padres lucen por su ausencia. Hay muchos machos, pero hay pocos padres.

Lejos de ser el padre aquella persona que brinda a la familia protección, amistad, fidelidad, dirección… la realidad es que representa en muchos hogares un peligroso enemigo para la familia.

Y esto sucede cuando el hombre no sabe relacionarse y ser amigo de los miembros de la familia, cuando no sabe ser amable y servicial, y se vuelve agresivo, distante, ofensivo, lejano a la familia.

En nuestra sociedad es muy frecuente que tanto hijos como hijas, con el pasar de los años, acaben amando a sus madres y aborreciendo a sus padres. Esto no debe ser así; sin embargo, es un amargo fruto de la realidad en los hogares. Analicemos lo común:

¿Cuál es la imagen de la madre? Una mujer abnegada, que todo lo sufre, que está siempre dispuesta a servir a los hijos, dispuesta a perdonar al padre.

¿Cuál es la imagen del padre? Un hombre distante, gruñón, gritón, que no sabe convivir con la familia.

Esto provoca que los adolescentes y los jóvenes aborrezcan al padre y tengan buenos sentimientos hacia la madre.

Recuerdo el caso de un joven que conocí en una entrevista familiar: este joven tenía serios problemas con las drogas (inhalantes y alcohol) y con su conducta agresiva e irresponsable en la escuela. Este joven de 14 años se veía realmente triste y vacío, sin un rumbo en la vida, sin metas o propósitos. Sólo sobrevivía en un mundo que le había dado la espalda.

Cuando platiqué con él, le hablé de la posibilidad de cambiar su estilo de vida, le di una esperanza, le hablé de que él podía encontrarle un sentido a la vida. El joven se ilusionó, hasta lloró, dijo que él quería cambiar realmente, que necesitaba ayuda. Sin embargo, cuando toqué el asunto de sus padres, su cara cambió. Él expresó aborrecimiento absoluto hacia su padre. Él me decía: “Cuando lo necesité, él nunca estuvo conmigo. Él solamente sabe gritar y amenazar."

Fue muy difícil ayudarlo en esta situación, pero yo entendía que este joven estaba así porque no tenía una imagen paterna correcta que fuera cercana a él y lo ayudara en los momentos en los que cualquier adolescente necesita ser ayudado.

Cuando él necesitó la ayuda, no tuvo la confianza para acercarse a su padre. Cuando necesitó una mano que lo sostuviera, alguien que le diera un empujón para adelante, no fue su padre. Él buscó refugio en los amigos, acabó profundamente amargado contra su propio padre, sin deseos de buscarlo y platicar con él.

Yo espero que los padres que lean este tema, tomen en cuenta estas palabras: Tú no sabes lo que significas para tu hijo.

No son máquinas, son hijos y necesitan tu amor

Hay una etapa en la vida, en los primeros años, en donde la imagen materna es muy importante. Pero vienen los siguientes años en donde la imagen paterna es profundamente necesaria para los hijos, particularmente para los varones. Esta demostrado por diferentes estudios enfocados en la problemática familiar que un padre distante, gruñón e insensible afecta muchísimo a los hijos varones.

Por lo tanto, amigo lector, te invito a reflexionar en este sentido y  a entender que lo que acabo de describir en este joven puede ser el caso de muchísimos jóvenes en nuestro país e incluso puede ser el caso de tus propios hijos.

¡Qué importante es que tú puedas ser amigo de tus hijos y que estés cercano a ellos!

El papel del padre es mucho más que llevar dinero a la casa. Para poder comprender la verdadera paternidad tan atacada el día de hoy por los muchos enemigos de la familia, se debe estar conciente de algo:

Las familias están compuestas por seres humanos y sus integrantes tienen necesidad de afecto, amor, amistad, trato frecuente, protección; no solamente de comer y vestir.

Tú eres padre de una familia integrada por seres humanos; no son máquinas, soldados o animales; son seres humanos que tienen necesidad.

Es precisamente en la familia donde debe darse satisfacción a estas necesidades.

El lugar más importante en donde cualquier ser humano puede satisfacer sus necesidades afectivas, emocionales, de amor y amistad, es el hogar.

Usted que es padre de familia juega un papel muchísimo más importante de lo que pueda imaginar. Si tú eres un padre frío, alejado de los hijos aunque eres responsable y cumplidor en lo económico, porque vistes bien a tus hijos, les das alimento y educación, quiero decirte que estás fallando en un punto muy importante:

Si tú quieres levantar hijos que sean personas de bien, que no se vayan a ir a las drogas, al alcohol, a las pandillas, al libertinaje sexual, tú debes ser un padre que sepa fomentar estas cosas al interior de la familia.

A lo largo de este tema iré mencionando algunas de las responsabilidades que no pueden faltar en aquél varón que no sólo es un progenitor, sino es realmente un padre en el sentido más amplio de la palabra.

Tú como padre debes estar seguro de estar cumpliendo estas responsabilidades para llamarte padre. Lo que se espera de los padres es algo muy amplio, muy hermoso, muy grande. El papel de padre no es para gente mediocre, cobarde o para personas irresponsables. El papel de padre es para aquél que quiere amar, servir, ayudar y conducir las vidas de otras personas, sus hijos y esposa.

Padre no es el que tiene al hijo y se desentiende. No es quien solamente da el dinero en las quincenas para comprar la comida. Esa persona está cumpliendo un aspecto solamente y es bueno que lo haga, pero el papel de padre tiene que ver con otros puntos mucho más importantes.

Un padre es un hombre ejemplar

Siendo líder por naturaleza, estás obligado a ser un buen ejemplo para toda la familia. Esto incluye:

  • Llevar una conducta correcta como ser humano en el hogar y fuera de él.
  • Que tus hijos aprendan constantemente de ti a ser personas responsables,  y trabajadoras.
  • Que los hijos vean en ti a una persona que sabe cumplir con sus compromisos y que es respetuosa hacia su prójimo.

Muchos jóvenes son desadaptados socialmente y no saben respetar a su prójimo porque lamentablemente les tocó como padre una persona que no hace esto. Y por eso tenemos un país en crisis, con tantos problemas porque la gente no sabe respetar a los demás. No sabe ver hasta dónde se acaba su derecho y en donde empieza el derecho del otro.

Tú debes ser un hombre honesto en tus tratos. En nuestro país, conocido como el tercero a nivel internacional por su corrupción, los hijos empiezan a ser deshonestos desde el propio hogar, porque el padre es deshonesto.

Lo que aquí vemos como normal -que la gente haga trampa, tranzas y cosas incorrectas para poder avanzar en lo económico- no es normal en otros países. La verdad es que no es normal que el ser humano sea tan deshonesto, no es normal que sea tramposo en sus tratos; no es lo correcto, no es lo que se espera.

Usted como padre está llamado a ser un buen ejemplo en todos los sentidos: en sus responsabilidades, en su trabajo, en su respeto al prójimo y en su honestidad y, por supuesto, en la fidelidad para con su esposa.

Acuérdate que el verdadero liderazgo tiene que ver con un compromiso moral. Un liderazgo que no tiene fundamentos en lo moral, es un falso liderazgo. Y por eso muchas familias tienen problemas; los hijos no respetan a los padres porque el mismo padre no se ha ganado el respeto de sus propios hijos.

Habrá hijos que me están escuchando y digan: “bueno, mi padre ha sido un mal padre y por eso no lo respeto.” Mis palabras no son un permiso para volverte irrespetuoso con tu padre. Si tu padre no ha sabido ganarse el respeto, entiende tú que independientemente de eso, hay un mandamiento cristiano que dice “Honrarás a tu padre y a tu madre.”

Por lo tanto, si el padre de familia que a ti te tocó tener es uno distante, irresponsable, que no se ha sabido ganar ese respeto, no te toca juzgarlo. A ti te toca respetarlo.

Padre de familia, si has hecho inadecuadamente tu papel, ojalá que tengas el coraje y el valor para retomar tu papel y lo puedas ejercer como es debido, como es digno de tus hijos.

Un padre es proveedor y sabio consejero

¿Qué más se espera de los padres? La provisión de lo económico. Es lamentable ver que en muchas familias, aún las mujeres que tienen cuatro o cinco hijos y que están cansadísimas por la labor de crianza, tengan que estar también muy preocupadas de proveer para los suyos porque el marido supuestamente no encuentra trabajo, porque está desempleado y no lleva a la casa lo que se necesita.

Amados lectores, seamos honestos en este aspecto. Es cierto que hay una crisis económica en nuestro país y cada vez se vuelve más complicado ganar el dinero suficiente para darle una vida digna a la familia, pero la verdad es que cuando hay amor y responsabilidad, jamás habrá inactividad.

Quiero aclarar que no pretendo juzgar a aquellos hombres que a pesar de echarle todas las ganas para suplir las necesidades económicas en casa, necesitan que su esposa también esté trabajando en algo para ayudar en el gasto básico de la casa.

Lo indignante es cuando la mujer tiene que hacer todo el trabajo en el hogar y que además tiene que trabajar para proveer lo necesario ¡porque supuestamente el marido no tiene posibilidad de trabajar y lleva tres meses sin empleo!

Estimado amigo, si no encuentras trabajo, hay muchas formas de emplearse y tratar de salir adelante. No podemos estar eternamente esperanzados en que los políticos nos solucionen los problemas. Esas personas por supuesto que tienen una obligación social con el país ante el desempleo, pero hay que trabajar, ¡hay que salir a buscar trabajo, hay que salir a hacer algo!

Hay que ir a tomar un curso para saber hacer un oficio o empleo. Siempre habrá algo que hacer. Lo único que no se vale es quedarse con los brazos cruzados diciendo: “no se puede hacer nada.”

Creo que esa es la peor actitud que se puede tomar en las circunstancias actuales. Es importante entonces que quede claro que de un verdadero padre, se espera la provisión en lo material.

Además, de un verdadero padre se espera que sepa conducir el hogar. Es decir, que la familia funcione como tal.

¿Hay problemas en la familia? Es importante que el padre se siente y platique con los integrantes de la familia para que los problemas se solucionen. Es una pena ver que muchos padres varones actúan como el avestruz: ven que la familia se está destruyendo, y en lugar de tener la hombría de sentarse con los hijos y la esposa y platicar aclarando asuntos, entierran la cabeza fingiendo que no hay problemas, engañándose a sí mismos, pensando: “yo estoy cumpliendo porque traigo lo necesario.

Como líder, es necesario enfrentar los problemas que pueda haber en el hogar. Si el hijo anda mal, es importante que el padre hable con él. Si la hija está muy alejada y anda saliendo de forma desobediente con amigos, es importante que el padre no simplemente le grite y le levante la mano, sino que la haga sentir amada y le haga saber su interés por ella. Para mostrar interés es necesario saber platicar con los hijos.

El padre debe velar para que la familia funcione como un equipo sólido y triunfador.

Para los hombres es muy fácil delegar  sus funciones a la esposa. Pero muchas veces la esposa necesita el apoyo del varón. Muchas veces se necesita la autoridad que el padre naturalmente tiene en el hogar para ayudar a un hijo, para que éste se interese en los estudios, para que se sienta amado.

Se espera de ti que ames

Los hijos esperan que su padre los ame porque ven que su madre los ama.

Muchas veces el joven desprecia la autoridad de la madre porque la ve débil y que no tiene la autoridad para negarle un permiso. Entonces la ignora y se va. Pero cuando el padre toma cartas en el asunto, las cosas pueden cambiar.

Muchas veces la situación no cambia porque simple y sencillamente no hay padre. No me refiero a que haya muerto, sino a que está ausente del hogar. No le interesan los problemas y dice: “demasiados problemas tengo en mi trabajo como para que también tenga que solucionar estos asuntos.” ¡Qué egoísta! Ser padre es tu responsabilidad prioritaria. ¡Tus hijos primero, no tu trabajo!

Amado amigo, por eso Dios te hizo varón y te dio las fuerzas que tienes: para solucionar los problemas en tu trabajo pero también para amar a tu familia. Amar significa servir, amar significa darte, amar significa atender, amar significa escuchar y hablar.

Amar no es simplemente llegar con el billete diciendo “ahí está, ya cumplí.” Eso no es amar, eso es solamente parte del amor, cumplir con tus responsabilidades materiales y económicas. Pero amar significa estar atento a aquellos que son tu familia. Eso es ser un verdadero padre.

Amar significa también atender a tu esposa. ¿No te has dado cuenta de cuántos problemas tiene tu esposa? Tu hijo no va bien en clases y ella está nerviosa, está tensa porque no sabe cómo hacerle porque además su hija está saliendo con un muchacho y teme que al rato hagan cosas mal y resulte embarazada. Tu esposa no sabe cómo solucionar esto y está presionada emocionalmente.

Ella necesita tu ayuda urgentemente. Tus hijos te necesitan urgentemente. No seas distante, no seas el hombre que llega y grita. Aprende a amarlos. Tienes que aprender a ser amigo, tienes que aprender a ser cercano a cada uno de los miembros de tu familia.

Nadie va a hacer el papel que tú tienes que hacer. La madre no puede sustituir al padre. Ser padre es un papel muy específico que tú tienes que desempeñar en tu propio hogar. El hijo mayor no puede sustituirte.

Si tú no haces el papel de padre, nadie lo va a hacer de la forma como tú puedes hacerlo.

Entiéndelo muy bien, se necesita que tú conduzcas el hogar. No sueltes el volante. No hagas como que no entiendes las cosas. Claro que las entiendes y claro que te das cuenta que tus hijos te necesitan.

Eres la gran necesidad de tus hijos

Del padre se espera que pase tiempo en compañía de sus hijos. ¡Ellos te necesitan mucho! No tienes idea de cuánta es la necesidad que tienen de tu persona.

Los hijos cuando son pequeños y cuando llegan a la adolescencia son profundamente influenciables. Tienen una mente inmadura que todo lo absorbe, todo lo aprende. Todo es nuevo para ellos. Y si tú no sabes estar cerca de ellos, si no sabes darte tiempo para pasar momentos con ellos, créeme que alguien o algo más va a estar influenciando a tus hijos.

Ser padre no es ser un tirano. La paternidad verdadera tiene que ver con cercanía. La autoridad que tienes, tiene que ver con el servicio y con el amor.

Es importante estar seguros de que seamos verdaderos padres y que el título de padre no nos quede grande o demasiado amplio porque tengamos un corazón estrecho, que no sabe amar, que no sabe negarse a sí mismo.

Es momento de negar tu cansancio y darte a favor de tu propia familia, de tu esposa e hijos.

Por último, el padre debe de preocuparse por la vida espiritual de los suyos. Este aspecto es muy importante. Qué necesario es hablar con la familia de este tema. Es algo que no debes evadir, y por eso tú mismo debes buscar el aspecto espiritual en tu propia vida.

¿Qué es lo que se platica en las familias comúnmente? En los hogares se habla del dinero, del cine; se habla de comprar, vender, ir a tal o cual lugar. En las familias se habla de fútbol, de las olimpiadas, etc. También se habla de los rencores, que fulano ya no le habla a sutano, que hay enemistades entre el tío y la tía, etc. Hay muchos temas que se ponen en la mesa en el contexto familiar.

Pero, ¿cuándo se platica de lo más importante que puede haber en la vida del ser humano? ¿Cuándo se platica del asunto espiritual y de la persona de Dios?

Lamentablemente, el tema de Dios es solamente un tema dominical, de la religión del domingo, pero que es algo ajeno al diario vivir. En esto están fallando la mayoría de las familias.

Las familias no ponen sobre la mesa el tema espiritual, el tema de Dios. Es algo de lo que se tiene temor hablar y que no se considera necesario.

El pensar que Dios es la religión de domingo y que eso no tiene nada que ver con mi diario vivir es un error muy grande que está dañando fuertemente a la salud emocional y espiritual de los seres humanos que componemos la sociedad en que vivimos.

Los seres humanos –entre ellos tú y tus hijos- somos personas con necesidades espirituales.

El vacío espiritual en tu hogar

El ser humano tiene necesidades físicas y por eso come, se viste, y vive en una casa. Tiene además necesidades mentales y por eso estudia, se prepara, y cultiva. Tiene necesidades emocionales y por eso busca una relación afectiva con el papá o la mamá, con el esposo o esposa. Pero también tiene necesidades espirituales.

Y aunque todo lo demás esté satisfecho, si lo espiritual no está resuelto, el hombre se siente vacío, sin rumbo y dirección en esta vida, por ello busca experimentar muchos placeres, para salir de un tedio, de un aburrimiento, para salir de una vida sin sentido.

Lo que le hace falta a los varones es Dios. Tú que eres padre de familia tienes una responsabilidad muy amplia en este punto. Tus hijos necesitan saber de Dios, ellos necesitan saber que existe Dios, que Él los puede ayudar y que es Dios quien da el sentido a la vida.

Es importante saber que tenemos una responsabilidad moral ante Dios. Hoy en día la gente habla de una libertad sin límites. La juventud busca esa libertad. La juventud ha crecido sin un concepto adecuado de Dios y por lo mismo piensan que pueden hacer lo que quieran con su vida. Es entonces cuando vienen las profundas desgracias morales que está viviendo nuestro mundo moderno.

¿Te das cuenta tú de la profunda crisis moral que el mundo está viviendo, toda la gente se vuelve cada vez más egoísta, más ensimismada y cada vez hay menos amor comprometido con nuestro prójimo?

¿No te das cuenta de la frialdad con la que conducen su vida los jóvenes? ¿No te das cuenta de la frialdad con la que una joven puede hoy abortar?

¿No quieres darte cuenta de todos los graves problemas emocionales y de depresión que aquejan a la juventud?

¿No te entristece -tú que dices que puedes vivir sin Dios- que la segunda causa de muerte en jóvenes entre 14 y 19 años en México es el suicidio? ¡Qué ironía es esta, cuando el verdadero significado de la juventud debería ser vida, gozo y verdadera libertad y no el libertinaje que se promueve!

Tú como padre no puedes quedarte con los brazos cruzados. Busca tú mismo el sentido de la vida, busca el sentido que Dios le da a la vida y compártelo con tus hijos. Ellos están necesitados de esto.

El gran perdedor

Date cuenta que el ser humano ha sido el gran perdedor al alejarse de Dios. Ha perdido su razón de vivir, ha perdido su rumbo, ha perdido su valor y dignidad como varón entregándose más al trabajo o a los placeres, que a sus hijos. Ha perdido amor, mucho amor, ahora no tiene nada moral qué ofrecer.

Las Escrituras, en el Antiguo Testamento (Deuteronomio 6:4), nos muestran:

“Nuestro Dios es uno, y amarás a Dios de todo tu corazón y de toda tu alma y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos y hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino y al acostarte y cuando te levantes.”

Eso es lo que espera Dios de una persona que cree en Él. Dios espera que pienses frecuentemente en Él y hables de él con tus propios hijos. No permitas que el sistema actual, un sistema incrédulo, ateo, ignorante de Dios, forme parte de tu vida y de la de tus hijos.

Quizás no has buscado a Dios porque piensas que buscarlo es ir a una religión el domingo, pero eso no es buscar a Dios. Eso no tiene nada que ver con lo que las Sagradas Escrituras enseñan acerca de Dios. Dios no tiene nada que ver con religiones. Yo te invito para que tú en tu casa leas la Palabra de Dios y la compartas con tus propios hijos.

El mundo entero se ha vuelto al materialismo y grita “lo único que importa es comer bien, vestir bien y pasarla bien.” Sin embargo, tú sabes que gran parte del mundo está fracasando en su vida. La gente se desprecia una a la otra, se pelea; las familias no tienen paz. La gente se deprime, se suicida. La juventud está en una tremenda crisis de drogas, de alcoholismo y depresión. Todo esto tiene que ver con darle la espalda a lo espiritual, a Dios.

Que Dios te ayude fundamentar una familia en principios claros y estables como son los principios cristianos. En principios que den fundamento a la razón de ser de tu vida y la de tu familia.

Y no te creas el cuento ese de que las cosas que tienen que ver con Dios son para gente ignorante. La verdad es que las familias de los que realmente respetan a Dios son sólidas y están estables. Que Dios te bendiga a ti que eres líder y padre, y que Él te ayude a cambiar y hacer las cosas bien.

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